Caries Dentales, todo lo que necesitas saber.

En este artículo descubrirás todo lo necesario para entender las caries dentales: desde qué son y por qué aparecen, hasta los factores de riesgo y las complicaciones que pueden surgir si no se tratan a tiempo. Las caries dentales son uno de los problemas bucodentales que más se diagnostican en las visitas al dentista, es un asunto muy serio, ya que puden llegar a provocar la perdida del diente. Por ello, es fundamental reconocer a tiempo sus síntomas y acudir al dentista tan pronto como sea posible. De esta manera, se evitan complicaciones que pueden afectar la salud general y requerir tratamientos más invasivos. En el articulo también encontrarás consejos de prevención y los principales tratamientos para mantener tus dientes sanos y fuertes.

¿Qué es una caries?

Las caries son pequeñas lesiones o perforaciones que se forman en la superficie del diente cuando la estructura dental comienza a desmineralizarse. Este proceso de desgaste ocurre debido a la acción de bacterias que habitan de forma natural en nuestra boca, las cuales convierten los azúcares y restos de alimentos en ácidos. Llegando a producir un agujero hasta llegar a destruir la pieza por completo. En un estadio inicial, la caries no duele porque a cavidad es superficial.

Caries Dentales, todo lo que necesitas saber.
Caries Dentales, todo lo que necesitas saber.

Con el paso del tiempo, dichos ácidos atacan el esmalte y, si no se actúa a tiempo, pueden profundizar hacia las capas internas del diente, como la dentina e incluso la pulpa. Cuando se va acercando al interior de la muela, donde está el nervio, y es entonces cuando el paciente comienza a tener sensibilidad con los cambios de temperatura y con la ingesta de azucar.

¿Cómo se forman las caries?

Para entender mejor por qué las caries no deben tomarse a la ligera, veamos el proceso paso a paso:

  1. Formación de la placa bacteriana
    Todos tenemos bacterias en la boca que se combinan con la saliva y los restos de alimentos para formar una película pegajosa conocida como placa. Cuando no se realiza una higiene bucal adecuada, esta placa se acumula en los dientes y encías.
  2. Producción de ácidos
    Las bacterias de la placa se alimentan de azúcares y carbohidratos, produciendo ácidos que comienzan a disolver el esmalte dental. El esmalte es la capa más externa y resistente del diente, pero si se expone continuamente a estos ácidos, empieza a debilitarse.
  3. Desmineralización
    Con el ataque constante de los ácidos, el diente pierde minerales como el calcio y el fosfato. Esto puede generar pequeñas manchas blancas o amarillentas, señal de que el proceso de caries ha iniciado.
  4. Avance hacia capas más profundas
    Si no se detiene la desmineralización, la caries traspasa el esmalte y llega a la dentina, la capa intermedia del diente. A partir de ahí, el proceso suele acelerarse porque la dentina es menos resistente. En casos extremos, la lesión puede llegar hasta la pulpa, donde se encuentran los nervios y vasos sanguíneos, causando dolor intenso e incluso abscesos.
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Este proceso puede parecer lento al principio, pero en cuanto la caries gana terreno, evoluciona con rapidez. Por ello, acudir a revisiones dentales periódicas es fundamental para detectar y tratar tempranamente cualquier signo de deterioro. Para profundizar más, puedes revisar la información disponible en el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (NIH).

Evolución de las caries

La evolución de las caries se relaciona directamente con la rapidez con que la lesión avanza desde el esmalte hasta capas más internas del diente. Por lo general, el proceso puede describirse de esta manera:

  • Caries incipiente
    En esta fase, el esmalte comienza a mostrar puntos blancos o cambios leves de coloración. Muchas veces, no causa dolor ni molestias notables. Con una higiene adecuada y el uso de productos fluorados, es posible frenar o incluso revertir el daño inicial.
  • Caries superficial
    Aquí, la lesión ya es más evidente y puede apreciarse una cavidad o mancha oscura. Es frecuente experimentar sensibilidad ocasional al frío, calor o dulces. Si se trata en este punto, con un empaste suele ser suficiente para detener el avance.
  • Caries profunda
    La infección atraviesa el esmalte y llega a la dentina, provocando dolor continuo y sensibilidad marcada. El riesgo de que las bacterias alcancen la pulpa aumenta, lo cual hace necesario un tratamiento más complejo, como la endodoncia.
  • Afectación pulpar
    Una vez dentro de la pulpa, las bacterias provocan inflamación y un dolor intenso que puede irradiar a otras zonas. En este estado, es probable que el diente requiera endodoncia o, en casos extremos, sea necesario extraerlo si la estructura está muy dañada.

Conocer estas etapas ayuda a entender la urgencia de acudir al dentista al primer signo de molestia, ya que un diagnóstico temprano hace que el tratamiento sea menos invasivo y más económico a largo plazo.

Tipos de caries

No todas las caries son iguales. Dependiendo de la zona en la que se desarrollen y de la velocidad con la que avancen, podemos distinguir varios tipos. Conocerlos ayuda a entender mejor por qué se produce cada uno y cuál es la mejor manera de tratarlos.

1. Caries de esmalte

Son las más comunes y suelen aparecer en la superficie externa del diente, es decir, en la capa de esmalte. Al principio, pueden manifestarse como pequeñas manchas blancas o marrones. Si se detectan a tiempo, el dentista puede intervenir con procedimientos mínimamente invasivos, como selladores o empastes simples, para evitar que el daño se extienda a capas más profundas. Dado que el esmalte es duro, este tipo de caries suele avanzar más lento que otras.

2. Caries de la dentina

Cuando la caries avanza más allá del esmalte y alcanza la dentina, se vuelve un problema de mayor envergadura. La dentina es un tejido menos resistente y está compuesta por túbulos que comunican el exterior del diente con la pulpa. Una vez que la infección llega aquí, se expande con mayor rapidez y el riesgo de sentir molestias, sensibilidad e incluso dolor aumenta de manera notable.

3. Caries radicular

Las caries radiculares se forman en la raíz del diente, una zona que normalmente está protegida por la encía. Sin embargo, factores como la retracción gingival o ciertas enfermedades periodontales pueden exponer la raíz, facilitando la aparición de caries en esta área. Estas caries suelen ser más frecuentes en adultos mayores o en personas con encías muy retraídas.

4. Caries interdental

También conocidas como caries interproximales, se producen en los espacios entre los dientes, donde es más difícil llegar con el cepillo. En estos casos, el uso de hilo dental, cepillos interproximales o irrigadores bucales se vuelve esencial. Este tipo de caries puede pasar desapercibido durante bastante tiempo, hasta que la lesión se hace visible o el paciente comienza a sentir dolor.

5. Caries debajo de una corona o puente dental

Incluso si un diente está cubierto por una corona o forma parte de un puente dental, no está completamente exento de caries. Las bacterias pueden infiltrarse por los bordes de la restauración si no está bien ajustada o si no se mantiene una rutina de higiene exhaustiva. Por eso se recomienda realizar controles periódicos, para verificar el estado de las prótesis y descartar la presencia de caries ocultas.

Síntomas de las caries

Reconocer los síntomas de la caries a tiempo es clave para actuar antes de que el problema se agrave. Algunos de los signos más comunes incluyen:

  • Sensibilidad dental: El diente puede reaccionar dolorosamente ante estímulos fríos, calientes o incluso alimentos muy dulces. Esta molestia suele ser una señal de que la caries ha superado la primera capa de esmalte.
  • Dolor persistente o punzante: Cuando la lesión llega a la dentina o la pulpa, el dolor se vuelve más intenso y sostenido, pudiendo manifestarse de forma espontánea.
  • Manchas o fisuras: A veces se observan pequeños puntos oscuros, grietas o cambios de color en la superficie del diente. Esto puede ser una clara evidencia de caries en progreso.
  • Mal aliento o sabor desagradable: Las bacterias que causan la caries también pueden contribuir al mal olor bucal o un sabor extraño persistente.

No todas las caries generan un dolor intenso en las etapas iniciales, por lo que las visitas regulares al dentista son fundamentales para detectar posibles daños antes de que empiecen a causar molestias notables.

Factores de riesgo de las caries dentales

Si bien cualquier persona puede desarrollar caries, hay ciertos factores que aumentan significativamente la probabilidad de sufrirlas:

  • Mala higiene bucal: No cepillarse los dientes con la frecuencia adecuada ni usar hilo dental facilita que la placa bacteriana se acumule y genere ácidos que ataquen el esmalte.
  • Alta ingesta de azúcares y carbohidratos: Refrescos, dulces, bollería, caramelos y otros alimentos azucarados sirven de combustible a las bacterias que producen los ácidos dañinos.
  • Sequedad bucal: La saliva ayuda a neutralizar los ácidos y a eliminar partículas de comida. Las personas con baja producción de saliva, a menudo debido a ciertos medicamentos o condiciones médicas, corren un mayor riesgo.
  • Factores genéticos: La forma de los dientes, la composición de la saliva e incluso el pH bucal pueden estar influidos por la genética, haciéndonos más o menos propensos a desarrollar caries.
  • Edad: En niños y adolescentes, los dientes están en proceso de formación y son más vulnerables. En adultos mayores, la recesión de encías puede exponer la raíz del diente.

Complicaciones de la caries dental

Las caries no tratadas pueden desencadenar una serie de complicaciones de la caries dental que impactan no solo en la salud bucodental, sino también en el bienestar general:

  • Inflamación e infecciones: A medida que la caries penetra más profundamente, las bacterias pueden llegar a la pulpa del diente y producir una infección que cause dolor intenso, hinchazón de encías y hasta abscesos.
  • Pérdida de la pieza dental: Si el daño es muy extenso y no es posible salvar el diente mediante procedimientos como la endodoncia, la extracción se convierte en la única salida. Perder un diente puede afectar la mordida, la estética y la salud de la mandíbula.
  • Afectaciones en la salud general: Las infecciones bucales no controladas pueden favorecer el ingreso de bacterias al torrente sanguíneo. En personas con el sistema inmunológico debilitado o con enfermedades crónicas, esto podría agravar otras condiciones de salud.

Por ello, es vital prestar atención a cualquier molestia y acudir al dentista ante la mínima sospecha de caries, evitando que se conviertan en un problema mayor.

Tratamientos para las caries

El tipo de tratamiento a aplicar dependerá del estado de la caries y de la magnitud del daño en el diente afectado. Cuanto antes se detecte, más sencillo y rápido será el procedimiento. Entre las opciones más comunes encontramos:

1. Obturaciones dentales (empastes)

Este procedimiento se utiliza cuando la caries no ha comprometido gravemente la estructura del diente. Primero, el dentista elimina el tejido cariado y limpia la cavidad. Luego, se rellena el espacio con un material que puede ser resina compuesta, amalgama u otros materiales biocompatibles. De esta manera, el diente recupera su funcionalidad y se evita que la caries siga avanzando.

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2. Endodoncia

Cuando la caries llega a la pulpa, es posible que se requiera una endodoncia o tratamiento de conducto. Este procedimiento consiste en retirar la pulpa dañada y limpiar cuidadosamente el interior de los conductos radiculares, para después sellarlos con un material especial. Finalmente, se protege el diente con una corona o incrustación, evitando así la extracción. Este paso es fundamental para conservar la pieza y aliviar el dolor intenso que suele acompañar a las infecciones pulpares.

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3. Fundas

Son unas cubiertas de cerámica que se colocan sobre el diente dañado, de manera que siga manteniendo su estética y su funcionalidad. Estas son fabricadas a medida y pueden ser de metal, porcelana, metal-porcelana, resina o metal-resina.

4. Extracción dental

La extracción es el último recurso cuando la caries está demasiado extendida y no existe forma de recuperar el diente. Aunque se trate de una opción drástica, a veces resulta necesaria para evitar problemas mayores, como la propagación de la infección a tejidos vecinos. Tras la extracción, se valora la posibilidad de reponer la pieza con implantes dentales, puentes fijos o prótesis removibles, según las necesidades individuales.

Prevención de las caries dentales

La prevención es el pilar fundamental para mantener una boca sana y evitar las molestias y gastos asociados con los tratamientos. Algunas recomendaciones esenciales incluyen:

  • Higiene oral exhaustiva: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día, preferiblemente después de cada comida, utilizando una pasta dental con flúor. No olvides limpiar la lengua y usar hilo dental o cepillos interproximales para eliminar la placa de las zonas de difícil acceso.
  • Limitar el consumo de azúcares: Reduce la ingesta de refrescos, dulces y alimentos ricos en azúcares. Si los consumes, procura cepillarte los dientes o enjuagarte la boca con agua en cuanto sea posible.
  • Uso de flúor: El flúor refuerza el esmalte y lo hace más resistente a los ataques ácidos. Además de la pasta de dientes fluorada, pregunta a tu dentista por colutorios o geles con flúor y la posibilidad de aplicar selladores en las piezas más propensas a la caries.
  • Visitas regulares al dentista: La detección precoz es clave. Planifica revisiones cada seis meses o al menos una vez al año, de modo que el profesional pueda identificar signos iniciales de caries o detectar problemas en las restauraciones existentes.
  • Selladores dentales en niños: La aplicación de selladores en los molares de los más pequeños es una medida muy efectiva, ya que estas finas capas protectoras impiden que los restos de comida y bacterias se alojen en las fisuras de los dientes.
  • Estimular la producción de saliva: Masticar chicles sin azúcar o beber suficiente agua durante el día ayuda a mantener una buena salivación, lo que favorece la eliminación de bacterias y neutraliza los ácidos.

En definitiva, una rutina diaria de cuidado bucal, combinada con revisiones profesionales, es la mejor forma de evitar las caries y conservar tus dientes en buen estado.

Conclusiones y recomendaciones finales

Las caries dentales pueden parecer al principio un problema menor, pero su evolución puede llegar a causar dolores intensos, infecciones e incluso la pérdida de piezas dentales. Por fortuna, hoy en día disponemos de numerosas estrategias para detectarlas a tiempo y tratarlas con éxito, desde empastes sencillos hasta endodoncias que permiten salvar el diente.

La clave para mantener tu sonrisa saludable radica en la prevención y en la atención precoz de cualquier señal de alarma. En la clínica ByB Dental, nuestro objetivo es ayudarte a mantener una boca sana y libre de molestias. Por ello, te recomendamos realizar revisiones periódicas y seguir las pautas de higiene bucodental adecuadas. Ante cualquier duda o molestia, no dudes en contactarnos para programar una cita; estaremos encantados de asesorarte y ofrecerte el tratamiento más apropiado para tu caso. Recuerda que cuidar tus dientes hoy es invertir en tu bienestar de mañana.

Especialista en Ortodoncia y Estética dental en ByB Dental

La Dra. Blanca Barrio ha colaborado con varias clínicas dentales de primer nivel. Ahora en B&B DENTAL está dando forma a su manera de entender la odontología centrada en el paciente ofreciendo un trato personalizado para conseguir su máxima satisfacción.